“La música está muy bien de salud y la asturiana es un pozo sin fondo de creaciones de enorme calidad”

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Mari Luz Rodríguez

Entrevistamos al grupo de folk asturiano Cerezal, uno de los grandes triunfadores en la X edición de los premios AMAS concedidos el pasado mes de marzo. En esta charla con Cantábrico Musical nos relatan sus próximos proyectos y sus ideas acerca de la música

Cantábrico Musical: En primer lugar, ¡felicitaros por el éxito cosechado en los premios AMAS de esta edición! ¿Qué ha significado para vosotros personal y profesionalmente este reconocimiento que no solo ha premiado a la formación grupal, sino que también ha incidido en resaltar la voz de Andrea Álvarez y las letras de Gonzalo Pumares?

Cerezal: ¡¡Muchas gracias!! La mera existencia de este tipo de premios facilita la difusión y visibilidad de la música. Parece que con tanta fusión de empresas y tanto fútbol, los medios de comunicación general se quedan sin espacio para la música, que tantas emociones transmite. En el caso de Cerezal, el hecho de recibir un premio y cuatro nominaciones habiendo transcurrido poco más de un año desde que decidiésemos comenzar a trabajar juntos (nuestro tema “Nueche” fue nominado a mejor canción folk en 2014), nos sirve para reafirmar que estamos haciendo algunas cosas bien. El hecho de que el premio sea elegido por los casi 90000 votos del público le da un valor añadido y lo convierte en algo dulce.

CM: La elección de vuestro nombre Cerezal, ¿a qué motivo se debe?

C: Uno de los primeros textos que trabajamos fue la letra de Cereces, de origen tradicional, y que Andrea aprendió de su abuela. En la tradición oral hay muchas versiones y errores en los textos que se consolidan a semejanza del juego infantil “el teléfono roto”, por lo que a veces el rigor requiere un trabajo de investigación y estudio de las fuentes de la tradición oral. Con ese texto vivimos el primer debate como grupo, largo e interesantísimo, y decidimos que Cerezal tenía que ser el árbol bajo cuya sombra continuaríamos trabajando.

CM: ¿Ya tenéis o pensáis en un nuevo trabajo o qué nuevos proyectos tenéis en mente?

C: Lo más inmediato, después de la buena respuesta que ha generado el disco, es sacarlo de Asturias. Aún estamos ultimando la contratación para 2015, pero ya sabemos que este verano lo presentaremos en diversos festivales de gran repercusión internacional. Actualmente estamos trabajando con los músicos colaboradores de algunos conciertos especiales que tendremos este verano, para darlo todo en directo. La verdad que todos estamos muy gratamente sorprendidos con lo bien que está calando nuestra propuesta y lo rápido que vamos abriéndonos camino. Un año y ya sacamos nuestro directo fuera de España! De cara al otoño, que parece que tendremos algo más de tiempo con menos conciertos, comenzaremos a trabajar material nuevo. 

CM: En una sociedad como la actual que está en perpetua crisis, la inspiración y las ideas de dónde os surgen?

C: Por suerte, la creatividad no entiende de crisis. Sí es verdad que la falta de recursos económicos hace que muchas de las muy buenas ideas y propuestas se queden latentes, pero el proceso creativo no se para. Desde el principio, en Cerezal tenemos una motivación y productividad altísima, aún ayer tarde estuvimos trabajando en el ensayo nuevas melodías.. Tenemos mucho que decir, ¡y de momento parece que no van a poder pararnos!

CM: ¿Cuáles han sido vuestras influencias en la música nacional y sobre todo en la cultura autóctona asturiana?

C: A nivel individual nos hemos ido configurando con influencias de todo tipo y muy dispares. Explotamos precisamente esa amalgama de estilos para configurar nuestro sonido, lo cual supone un proceso de trabajo muy enriquecedor. El hilo conductor es la música y la cultura asturiana, la cual hemos tenido la suerte de mamar todos ya desde nuestras casas.

CM: ¿Cómo veis el panorama actual de la música y más concretamente el de la asturiana?

C: La música está muy bien de salud, y la música asturiana es un pozo sin fondo de creaciones de enorme calidad. El problema actual es que no existe una infraestructura estable que permita que las buenas ideas lleguen más allá de nuestras fronteras. Apenas hay mánagers serios, no hay circuitos regulares, apenas hay medios especializados (enhorabuena) y se ha terminado el apoyo institucional a la creación. Eso supone que los grupos deban abrirse camino por vías alternativas lejos de las vías “tradicionales”, y que resulte muy difícil llegar. Pero si consigues llegar, la respuesta del público, sorprendido muchas veces, es alucinante. Eso hace que merezca la pena la pelea.

CM: Una de vuestras señas de identidad es esa fusión de folk&pop-rock y tradición asturiana, ¿estáis de acuerdo con esta “clasificación”?, ¿creéis que es esta amalgama de influencias una de las claves de vuestro éxito así como la importancia vocal en vuestras composiciones y el cantar los temas en directo?

C: Podría ser una buena etiqueta, aunque mucha gente nos escribe y nos dice que nuestra música les evoca también otros espacios sonoros. Tal vez son esas influencias tan diferentes, o tal vez la forma que tenemos de darles cabida a todas en nuestra música.. el caso es que, un aspecto del que estamos muy orgullosos, es el hecho de que hemos trascendido más allá del público que tradicionalmente consume música folk o de raíz, para conseguir llegar también a otros públicos que habitualmente no escuchan cosas del estilo. Desde el principio la música debe servir para transmitir emociones, y eso, en nuestra opinión, está muy por encima de una u otra casilla.